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Reflexión… accidente en el C° Marmolejo.

Una de las primeras cosas de las que me entere esta mañana fue de un accidente en el cerro Marmolejo, acá en Chile. Este cerro tiene 6100 metros, lo subimos hace 3 años (exactamente 3 años) con mi amigo Martín, sin cuerdas ni ninguna quipo “técnico”. Fuimos a la aventura…

Una amiga, me comentaba del incidente y de cómo personas de una empresa se estaban movilizando para gestionar y ejecutar cuanto antes el rescate. El afectado: un exalumno mío, le hice unas clases intensivas de psicología de la escalada hace 1 año.

No se en que va la situación… solo espero que bien y que en unas horas pueda llegar a un centro asistencial. Tiene la pelvis fracturada.

http://www.latercera.com/noticia/nacional/2013/01/680-504142-9-confirman-extravio-de-tres-excursionistas-en-cerro-marmolejo.shtml

http://www.soychile.cl/Santiago/Policial/2013/01/17/148471/Tres-excursionistas-estan-extraviados-en-el-Cerro-Marmolejo-en-San-Jose-de-Maipo.aspx

Vuelvo a la reflexión de las diferencias sustanciales entre este tipo de actividades/deporte. En las competencias mentales que hay que tener para sopesar, aceptar y enfrentar los riesgos.

Estos deportes (montañismo, escalada, maratones, ultramaratones…) poseen un componente mental MUCHO MAS IMPORTANTE que la técnica o el físico. Acá no se va a dar nunca que las potencialidades físicas eleven a una persona a la elite… estas potencialidades se verán opacadas sin un entrenamiento o competencias mentales a la base. Si, tal como encontramos a personas con el tipo y calidad de fibras musculares para ser velocistas o los próximos Bolt, podríamos llegar a detectar niños o jóvenes que nacieran con predisposiciones mentales para ciertos deportes; y hablo más allá de perfilas o personalidad.

La personalidad resistente… per se, no nos dará grandes deportistas. Acá necesitamos gente muy controlada, cerebral, que confíe en sus instintos –pero luego de haberlos probado y entrenado-, pero sobre todo: optimistas, creativos y que trabajar bajo presión sea un juego de niños.
Que tiene a ese chico a 5200msnm, con la pelvis fracturada? Y, puedo asegurar… cada día de su recuperación estará ansioso y focalizado en una sola cosa: VOLVER A SUBIR.No es el desafío, no es el ganar, la cumbre… eso es simple. Esto es vivir de verdad, tal como nuestros ancestros…

No es el dinero, fama, mujeres, una posición social… es –y parafraseando a Mallory- simplemente: porque tenemos que hacerlo.

  1. Excelente reflexión, y es verdad(me ha tocado ver no lo mismo, pero igual desde la otra vereda), las ganas van más allá de las que te puede dar una buena chaqueta o si tienes más o menos recursos para ir a la montaña, tiene que ver como visualizamos y cuanto de ello nos ayuda de diferentes formas a crecer día a día, conociendo nuestros límites físicos y mentales, ello me ha llevado a disfrutar mucho más mis pocas salidas a la naturaleza en este último tiempo.
    Es de esperar que la recuperación física sea adecuada, por que la mental de seguro será sensacional…

  2. En todas las cumbres altas que he subido en los Andes fui acompañado por un guía. Pienso que en el descenso existe un riesgo enorme de extraviar la ruta.
    Un saludo.

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